A continuación, os voy a explicar cómo me hice ayer con la regencia de un terruño, de una manera homologada, desde la fecha de autos hasta que llegue la nave nodriza. En sólo tres párrafos. O cuatro...
Sentado me hallaba enfrascado en mis notitas y bocetos, intentando tener la fiesta en paz, cuando me sorprendió un memorándum surrealista, digno de otras épocas. Puesto que nadie se opuso ni replicó nada, nuestros bolsillos se vaciaban a buen ritmo. No tuve otro remedio que juntar a las masas para que nos alzáramos contra la opresión. Un palito salado no puede nada, pero todos juntos hacen un aperitivo.
Unos se movían muy deprisa, otros muy despacio. Lo más difícil fue ponerlos en sincronía. Incluso tuve que levantarme un par de veces de la silla donde estaba.
Yo, a estas alturas ya estaba contento, porque sabía que todos los omóplatos tenían ya su televisión instalada. Así no se producían ideas revolucionarias, ni miradas sicalíticas. Por ello, me comí las roscas.
Y ete aquí que no tuve más que aguardar a que los acontecimientos se sucedieran de manera autónoma. La cabra tiró hacia el monte y, dado que los asaltantes se habían quedado sin líder, me pidieron amablemente que fuera yo quien me subiera a la escalera, a arengar a las masas.
jueves, 29 de diciembre de 2011
sábado, 19 de noviembre de 2011
Lo dieron en las noticias
Nuestra obsolescencia,
nuestros madrugones,
nuestros metatarsos
rotos en la faz de
tantos y tantos
jugueteros irresponsables.
Íbamos de papeleos
por todas las instituciones.
Mucho sudamos,
mucho reímos,
pero siempre habíamos sido
el ojito derecho de nuestros contertulios.
Hasta que se nos acabó el crédito.
Eramos jóvenes
hata que parió la abuela.
nuestros madrugones,
nuestros metatarsos
rotos en la faz de
tantos y tantos
jugueteros irresponsables.
Íbamos de papeleos
por todas las instituciones.
Mucho sudamos,
mucho reímos,
pero siempre habíamos sido
el ojito derecho de nuestros contertulios.
Hasta que se nos acabó el crédito.
Eramos jóvenes
hata que parió la abuela.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
En recuerdo de D. Raúl Gómez Bicharra.
Ha vuelto a morir:
D. Raúl Gómez Bicharra, formidable estudioso de la sociedad, fantástico ensayista, estupendo sobreprotector y mejor persona.
Capilla ardiente instalada en la sede de Badajoz de nuestra Federación Nacional del Trampantojo y la Chiclana. Juntos, mañana lo despediremos en cena de sobaquillo.
Que descanse en paz de una vez por todas.
viernes, 21 de octubre de 2011
La precipitación salomónica.
Era pronto para pedir salir,
era pronto para levantar la mano.
Debíamos ser precavidos,
no molestar más de lo necesario.
Dejábamos atrás el pasado,
al que ellos se aferraban con fuerza,
intentando construir algo,
lo que fuera.
Pero era pronto para ellos,
pronto para cambiar sus esquemas mentales,
para intervenir.
Era pronto, leches,
llegamos antes de tiempo.
No pudimos hacer nada.
Era pronto,
era pronto,
era pronto.
era pronto para levantar la mano.
Debíamos ser precavidos,
no molestar más de lo necesario.
Dejábamos atrás el pasado,
al que ellos se aferraban con fuerza,
intentando construir algo,
lo que fuera.
Pero era pronto para ellos,
pronto para cambiar sus esquemas mentales,
para intervenir.
Era pronto, leches,
llegamos antes de tiempo.
No pudimos hacer nada.
Era pronto,
era pronto,
era pronto.
lunes, 12 de septiembre de 2011
Cinco minutitos más, por favor.
El suelo lleno de aminoácidos esenciales,
las piernas como nunca nos las había mostrado,
y bibliografía,
mucha bibliografía.
Tenemos la baraja bien ordenada
por si nos hace falta.
Y la agenda llena de direcciones.
Es nuestro turno.
Estamos preparados desde antes que la tierra
comenzara a jugar
esta última partida.
Lástima que ya no nos queden padrinos.
Nos llaman melancólicos
para tratar de minar nuestra fe
y nuestra seguridad.
Perdón si me ves encorvarme,
la risa me hace mal.
las piernas como nunca nos las había mostrado,
y bibliografía,
mucha bibliografía.
Tenemos la baraja bien ordenada
por si nos hace falta.
Y la agenda llena de direcciones.
Es nuestro turno.
Estamos preparados desde antes que la tierra
comenzara a jugar
esta última partida.
Lástima que ya no nos queden padrinos.
Nos llaman melancólicos
para tratar de minar nuestra fe
y nuestra seguridad.
Perdón si me ves encorvarme,
la risa me hace mal.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Posibilidad 1638/j
La inmobiliaria de la esquina
ha dado su brazo a torcer.
Cuando una cae
las otras se arremolinan
para canibalizarla.
Cuando una baja su persiana
el resto grazna el equivalente
a una marcha fúnebre.
Y dejan sus tarjetas sulfatadas
con la sutil esperanza
de que eclosionen.
Y ahora:
¿Quién alquilará el bajo
de aquella inmobiliaria maldita?
¿Quién se encargará de los papeleos?
¿Quién llevará sus corbatas?
¿Quién me invitará a almorzar?
ha dado su brazo a torcer.
Cuando una cae
las otras se arremolinan
para canibalizarla.
Cuando una baja su persiana
el resto grazna el equivalente
a una marcha fúnebre.
Y dejan sus tarjetas sulfatadas
con la sutil esperanza
de que eclosionen.
Y ahora:
¿Quién alquilará el bajo
de aquella inmobiliaria maldita?
¿Quién se encargará de los papeleos?
¿Quién llevará sus corbatas?
¿Quién me invitará a almorzar?
viernes, 26 de agosto de 2011
Grito de guerra, arte de cobardes
Espaciado, entre las aceras,
debatido entre la vida y la muerte,
pierdo poco a poco consciencia,
espacio y retorno.
Descubierto en tono gris,
hallazgo de almendras garrapiñadas,
ducho, escogido,
locuaz.
Extraigo cada una de mis ínfulas
y las expongo ante vosotros
para vuestro placer
sin más.
¡Cómo me gustaría pasar la noche
en tu viejo carrito de la compra!
Extracto de aromas de ultramar,
para no acudir nunca,
de cuerpo presente,
a sepelio ni almidón dulce.
Tres lineas más y me acuesto
a desbancaros de vuestra lúgubre
tumuluosa semivigilia.
debatido entre la vida y la muerte,
pierdo poco a poco consciencia,
espacio y retorno.
Descubierto en tono gris,
hallazgo de almendras garrapiñadas,
ducho, escogido,
locuaz.
Extraigo cada una de mis ínfulas
y las expongo ante vosotros
para vuestro placer
sin más.
¡Cómo me gustaría pasar la noche
en tu viejo carrito de la compra!
Extracto de aromas de ultramar,
para no acudir nunca,
de cuerpo presente,
a sepelio ni almidón dulce.
Tres lineas más y me acuesto
a desbancaros de vuestra lúgubre
tumuluosa semivigilia.
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