sábado, 9 de julio de 2016

Ducha de presión

No llega el agua a los pisos superiores de nuestra finca. Bueno, sí que llega, pero no con la suficente presión como para excitar el serpentín de los calentadores de agua. Por lo que los vecinos se tienen que duchar con agua fría. Como Pascual se niega a la instalación de una bomba de presión, el arquitecto y psicólogo, que viven en los áticos, se han armado de valor y  nos han pedido que les dejemos ducharse en nuestras casas. 
Yo me he negado en redondo sin ninguna pena ni óbice, puesto que no me he negado en ningún momento a la instalación del grupo de presión (¡qué gran nombre!). Por otra parte, conozco perfectamente a esos dos individuos, y sé que ninguna ducha, ninguna casa, ningún jabón con vitaminas va a estar nunca a la altura de sus exigencias y pretensiones. Así que he dejado sabiamente toda la responsabilidad en los hombros de los otros vecinos. De Pascual, más concretamente, para que sufra en sus carnes los efectos de sus tacañerías.
Así, se les oye gritarse por el deslunado, que esa mampara hace aguas, que él no es el criado de nadie, y su mujer mucho menos, que podría gastar menos jabón o traerse el suyo propio, que ese mismo jabón reseca la piel, y que cuanto más huele un jabón, menos jabón y más mierdas tiene, que han cogido hongos en esa ducha, que los hongos los han cogido los dueños porque antes no tenían. que los azulejos son horribles, que qué poca vergüenza si ha dejado de invitarles a desayunar aprovechando la ducha, que el fular de su madre no es la toalla de pies de salir de la ducha. Gritaban más cosas, pero en el momento de escribir esto ya no me acuerdo.
El nieto del vecino del primero está componiendo raps con lo que gabamos con los móviles. Yo quería ayudarle, pero no me ha dejado. Dice que soy de la edad de su madre, y eso no le gusta.
Espero encontremos pronta solución a todo esto, puesto que, cada vez que me asomo al deslunado, veo sus onomatopeyas.

jueves, 26 de mayo de 2016

El gran crowdfunding (segunda parte)

Extraños días, estos últimos. ¡Quién reconociera nuestro barrio! El kioskero discjockey ha cerrado por dilemas éticos. El cementerio de segadoras ha sido trasladado a otro suelo más barato. Los bares y negocios chinos están siendo adquiridos por españoles. Dejando a nuestros queridos chinos sin empleo. Nada es inmutable.
Como todas las primaveras, el aire se llena de abuelitos en suspensión. Nadie tiene la valentía de airear su casa. Por lo menos, la vecina del cuarto no expolsa las migas del mantel por la ventana.
Pero, por encima de todo. ¡Quién reconociera al archiduque!
En qué mala hora le regalamos la corona. Ahora se ha convertido en una caricatura de sí mismo. Es decir, en una caricatura de una caricatura. Va por el barrio con su corona y un manto de armiño cien por cien poliester, como patrullando. Se queda plantado delante de los escaparates hasta que le saludan desde dentro. Le dice a la gente como tiene que hacer las cosas, por dónde tienen que cruzar las calles, qué tienen que estudiar sus hijos. Les repasa la lista de la compra antes de que entren la supermercado. Ayudarles con las bolsas no les ayudará, no. Pero dar la brasa...
El caso es que la corona ha servido para que pase de ser un personaje anónimo del barrio a convertirse en el pesado oficial que da consejos a todo el mundo. No se da cuenta de que es ignorado, cuando no es objeto de burlas. Unos jóvenes le quitaron la corona y lo torearon, lanzándosela entre ellos, escondiéndosela en el chándal, etc. Pero, pese a todo, el archiduque no remonta, sigue con su actitud decimonónica.
Hemos tenido que hacer una reunión secreta en casa del arquitecto. En diez minutos se han acabado las cervezas y se ha tenido que ir a por más. No podemos desfundir la corona y devolver el oro a sus dueños, porque el chico que funde el cromo no hizo moldes de cada una de las piezas. Somos dispersos. A mitad de intentar trazar un plan, llaman a la puerta. Una vendedora de Avón y Círculo de lectores nos ofrece sus catálogos. La invitamos a pasar y nos ponemos a consultarlos, como niños pequeños cuando se acerca la Navidad. No sé como acabará todo esto.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Al pan, pan. Y al cromo, cromo

¿No se oye el crepitar?
Hoy no han calentado la sartén,
luego no están fundiendo cromo.
Podemos salir a las terrazas
a reír, a charlar, a beber, a recordar.
¿Quién nos hubiera dicho entonces
cuando de niños, entre campos de alcachofas,
matábamos dragones?
Todo ese cromo evaporado
entrando en nuestras vias respiratorias
y protegiéndonos de alergias.
Creándonos exoesqueletos protectores
del miedo a despertar.
Huíamos de los deberes
comiendo nuestros bocadillos
más buenos que el pan.

martes, 17 de mayo de 2016

Apnea variable nº 5

Soñar con remolinos de tensión variable,
montañas rusas de emociones.
Correr hasta sudar la gota gorda
y pasarnos las manos por la frente
y por las caras de los tristes peatones.
Respira, respira, no se te olvide.
Se supone que nos estaban esperando
pero no han puesto la mesa en la rotonda.
Sensación, últimamente,
de no pertenecer a la especie,
de no necesitar a la manada.
Respira, respira, no se te olvide.
Breves contactos monetarios,
no más que alguna conversación tangencial
sin sentimientos, solo las brasas.
El horizonte se llena de cubos
nos duele el cuello del yugo.
Respira, respira, no se te olvide.
Alguno de los que mirábamos se deslumbra
y tiene que bajar la vista a la arena
donde los perros hoy ya han defecado.
Si ganamos, lloramos. Si perdemos, lloramos.
Respira, respira, no se te olvide.
La capa viscosa que nos recubría
comienza pronto a solidificarse
y nos la tenemos que arrancar.
Despertamos de golpe, sin aliento.
Veinte años de alquiler nos quieren cobrar.
Respira, respira, no se te olvide.
Al final de la hipotenusa de tu vida
encontrarás un parque yermo
donde poder alimentar a las palomas.

lunes, 16 de mayo de 2016

David contra Goliat v.2.0

Hoy es el día, después de cuarenta de asedio.
Hoy se enfrentarán nuestros paladines.
La publicidad estática ya ha sido colocada.
¡¡¡Pasen y vean, señoras y señores,
compren refrescos y tentempiés!!!
Tengo que anunciarles, queridos televidentes,
que David está de día de asuntos propios sin remuneración.
Es su lugar saldrá Peniel, que lleva chupando banquillo
desde que se estaba cuadrando el combate.
Tiene una educación exquisita,
hará lo que tenga que hacer de buenas maneras.
Cuando, por fin, terminen los anuncios,
aquí retransmitiremos, íntegra, la contienda.
Voy a apostar por los filisteos,
una vez más.

miércoles, 11 de mayo de 2016

VI Curso de Escritura Vengativa

Tengo el honor de informarles que voy a impartir, junto con el maestro Oliver Oliver, la sexta edición del Curso de Escritura Vengativa. En él, debido a la petición general, hemos ampliado contenidos y vamos a tener más tiempo para analizar públicamente los trabajos que aportéis.
Os paso un esquema de los temas que profundizaremos cada uno de los días.
     Día 1. Presentación del curso. Qué es y para qué se usa la escritura vengativa. La venganza, esa forma de expresión dejada de lado. Tipos de textos. Propuestas.
     Día 2. Orden del texto. Ese jefe inútil que tanto añoras. Escritos de resarcimiento laboral.
     Día 3. Elementos lingüísticos y paralingüísticos de la vendetta. Teatralidad. Cartas de descarga social.
     Día 4. La ex-pareja. La familia. Escritos de desquite plagados de sentimientos. Escriba con el cerebro, no con el puño.
     Dia 5. Concisión y claridad. La mano abierta también puede dar sopapos. Notas entre bandas de delincuentes. Entrega de diplomas. Brindis final.

El curso se impartirá en la sede de Valladolid de la Excma. Federación Nacional del Trampantojo y la Chiclana, sita en la calle Trepanador González nº 21 desde el próximo día 25 de mayo hasta el 30.
Plazas limitadas, descuento por familia. Os esperamos.