Alba tardía,
redoble de campanas,
incluso un café.
El tiempo nos roza, tangencial.
El viento mece las hojas de la revista.
Las piernas pesan.
Menos mal
que no hay ninguna prisa.
sábado, 28 de mayo de 2011
lunes, 2 de mayo de 2011
Prometí al más grande caer
en el campo de batalla
espada en mano.
Durante décadas he luchado
por conseguir este propósito
sin más beneficio
que aparecer en un montón
de listas negras.
A suficientas gestas he acudido,
en gran número de celebraciones
he levantado mi jarra.
Donde cayeron tiranos
se alzaron otros nuevos.
Prometí al más grande
jamás desfallecer.
Duermo abrazado
a mi martillo de peluche.
Llamadme, si es caso,
o mandadme un mensaje,
si existen entuertos que arreglar,
oprimidos a los que socorrer,
o indefensos a los que deba enseñar
a alzarse contra sus vecinos,
que yo ya me paso.
en el campo de batalla
espada en mano.
Durante décadas he luchado
por conseguir este propósito
sin más beneficio
que aparecer en un montón
de listas negras.
A suficientas gestas he acudido,
en gran número de celebraciones
he levantado mi jarra.
Donde cayeron tiranos
se alzaron otros nuevos.
Prometí al más grande
jamás desfallecer.
Duermo abrazado
a mi martillo de peluche.
Llamadme, si es caso,
o mandadme un mensaje,
si existen entuertos que arreglar,
oprimidos a los que socorrer,
o indefensos a los que deba enseñar
a alzarse contra sus vecinos,
que yo ya me paso.
viernes, 8 de abril de 2011
jueves, 7 de abril de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
El devorador de insectos A330
De la bicicleta
van cayendo pedazos de tiempo.
Aspectos de la vida
que llegan a eclosionar
segundos antes del impacto contra el suelo.
Tú sonríes, a la vez
que te secas las lágrimas de los ojos
en esta apacible tarde.
Y es la mesa la que tiembla,
dejando escapar sus quejidos
fruto de tiendo de almonedas.
Aún nos quedan un par de anécdotas
que revisitaremos sin duda,
queramos o no.
Ya, en la cuenta atrás,
es el minutero el que nos impone
cuántas risas nos quedan.
Otro día quizá arreglemos el mundo.
Acabáos el cigarro,
y entramos.
van cayendo pedazos de tiempo.
Aspectos de la vida
que llegan a eclosionar
segundos antes del impacto contra el suelo.
Tú sonríes, a la vez
que te secas las lágrimas de los ojos
en esta apacible tarde.
Y es la mesa la que tiembla,
dejando escapar sus quejidos
fruto de tiendo de almonedas.
Aún nos quedan un par de anécdotas
que revisitaremos sin duda,
queramos o no.
Ya, en la cuenta atrás,
es el minutero el que nos impone
cuántas risas nos quedan.
Otro día quizá arreglemos el mundo.
Acabáos el cigarro,
y entramos.
martes, 29 de marzo de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
Bohemia de lata
Los tiempos han cambiado, sí señores.
Desde el punto de vista del ciudadano medio actual, el artista sigue siendo un chalado que pasa su tiempo distraído en dedicaciones triviales, en acciones poco productivas, pintando monas.
Por desgracia, no es exactamente así. Muchos somos los llamados a producir, a formarnos, o a cuidar de familias. Pocos son los que se pueden dedicar íntegramente al arte con sus pros y contras, por lo que proponemos lo siguiente:
Por desgracia, no es exactamente así. Muchos somos los llamados a producir, a formarnos, o a cuidar de familias. Pocos son los que se pueden dedicar íntegramente al arte con sus pros y contras, por lo que proponemos lo siguiente:
Una bohemia racional, llevadera, que mantenga el nivel de espectativas sin llegar a ser perjudicial para la salud, que nos permita levantarnos al día siguiente para ir a nuestros quehaceres.
Como primeras acciones, debemos publicar las entradas en nuestros blogs a horas intempestivas, como si hubiéramos estado escribiendo en mitad de la noche, desvelados, poseídos.
Debemos demostrar al mundo lo diferentes que somos quedándonos absortos ante una ventana, viendo pasar las nubes, reencuadrando la vista constantemente, aunque estemos pensando en la lista de la compra.
Los cafés ya nos son de los artistas. Los hinchas de fútbol se apropiaron de ellos. Su número nos doblegó y exilió. Con todo, el artista debe continuar con sus juergas y sus cánticos, debe leer sus versos en voz alta, como si fueran a ser escuchados. Así, debe demostrar que es artista durante toda su vida pública. Con aspavientos, lengua mordaz, desdén, o cualquiera que sea su estilo, el artista debe sobresalir entre la chusma, quiera o no. Debe practicar la disolución entre arte y vida, como hicieron nuestros predecesores del siglo pasado. Y nunca debe mostrarse cansado.
Nuestra es la cruzada, hermanos artistas.
El artista es el único animal que utiliza sus sentidos no solo para sortear los obstáculos del camino, sino que también se dedica a apreciarlos.
Demostrémoslo al pueblo llano.
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