viernes, 8 de noviembre de 2013

jueves, 7 de noviembre de 2013

Pequeños Performers

A veces,
me dejan darles clase.
Y aquellos que me reconocen al entrar
corren a sentarse en primera fila.
Y yo les escucho, y sonrío,
y les enseño cosas
maravillosas.
Y entonces,
una espina se clava en mi corazón
y me atraviesa el alma de cántaro,
quedándose ahí a vivir.
Porque sé por experiencia
que en el futuro
no importará una mierda
que sean gente fantástica.
Que lo único que les va a valer
es el número de amigos que tengan.
Y me gustaría gritarles:
¡Salid al mundo y ampliad vuestra red de contactos!
¡Conoced a todo el mundo!
¡Que vuestros padres entren en sectas!
¡Multiplicáos!
¡Apuntáos al club de tenis!
Por Dios,
apuntáos al club de tenis.

domingo, 27 de octubre de 2013

Los turistas

Nuestra relación es recíproca,
simbiótica, transmedia, infructuosa.
Yo los observo, sentado de cara a ellos,
y los dibujo gravemente deformados.
O describo como son sus vidas
en mi mundo paralelo.
Ellos disfrutan de comida rápida
y gustan de incluirme en sus fotografías,
recuerdos de avezadas aventuras
en países tropicales.
Se pasean por mis dominios
con sus soportes digitales y sus gorras
y sus ridículos pantaloncitos de explorador.

Presente Distópico 23: Verdades como puños