La estampa es terrible.
Lástima que no funcione mi cámara.
Miles de zombis vagan sin rumbo
ante el estupor de aquellos que, ayer,
no vimos la televisión.
Cierto es que el autobús ya estaba infestado.
Pero, al llegar al centro,
nos hemos quedado boquiabiertos.
No creo que nadie en el mundo real
se esperara algo así.
¿Estáis preparados?
¡Sacad los descuentos!
Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos del pasado blog. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos del pasado blog. Mostrar todas las entradas
jueves, 17 de septiembre de 2009
De amor
he llenado el tintero de alegrías
para cuando pueda escribir
reflejar nuestra vida en dos líneas
devolver al mundo una pequeña porción
de todo lo que le debemos
y aspirar,
no fastidiarla en las cosas pequeñas
nada es más bonito que tu sonrisa
¿cómo decirte lo contrario?
has usucapido mi corazón
mi espada está a tu servicio
para cuando pueda escribir
reflejar nuestra vida en dos líneas
devolver al mundo una pequeña porción
de todo lo que le debemos
y aspirar,
no fastidiarla en las cosas pequeñas
nada es más bonito que tu sonrisa
¿cómo decirte lo contrario?
has usucapido mi corazón
mi espada está a tu servicio
Todo incluido
Pregúntale al chico de la compañía
qué está dispuesto a hacer por nosotros.
Cuáles son sus argumentos, sus valías y flaquezas.
Y cómo las va a explotar por nuestra causa.
Será nuestro campeón todo el fin de semana.
Debe decirnos cuánto nos aprecia
y hasta dónde llegará por nuestro bien.
Mira a ver qué packs tiene,
cómo nos van a beneficiar.
qué está dispuesto a hacer por nosotros.
Cuáles son sus argumentos, sus valías y flaquezas.
Y cómo las va a explotar por nuestra causa.
Será nuestro campeón todo el fin de semana.
Debe decirnos cuánto nos aprecia
y hasta dónde llegará por nuestro bien.
Mira a ver qué packs tiene,
cómo nos van a beneficiar.
La libreta no estaba en la mesilla
Sólo éstas líneas sobrevivieron a la noche.
Sólo éstas palabras de la idea incial.
Nada más.
Sólo éstas palabras de la idea incial.
Nada más.
Día después
después de la pandemia
sólo había sol
ni bares ni kioscos ni fotocopiadoras
no había gente
los ascensores seguían descansando
sólo un servidor de telefonía estaba operativo
teníamos mucho sueño
queríamos curarnos las heridas
pero no podíamos rendirnos
debíamos luchar por lo que era nuestro
salí a la calle esquivando
cadáveres y buitres
una vieja moría deshidratada
intentando cruzar el descampado
niños en bicicleta
buscaban a la autoridad
mi coche arrancó con timidez
después de la pandemia
sólo había sol
ni bares ni kioscos ni fotocopiadoras
tendremos que comprar el periódico
en el opencor
con lo poco que me gusta...
sólo había sol
ni bares ni kioscos ni fotocopiadoras
no había gente
los ascensores seguían descansando
sólo un servidor de telefonía estaba operativo
teníamos mucho sueño
queríamos curarnos las heridas
pero no podíamos rendirnos
debíamos luchar por lo que era nuestro
salí a la calle esquivando
cadáveres y buitres
una vieja moría deshidratada
intentando cruzar el descampado
niños en bicicleta
buscaban a la autoridad
mi coche arrancó con timidez
después de la pandemia
sólo había sol
ni bares ni kioscos ni fotocopiadoras
tendremos que comprar el periódico
en el opencor
con lo poco que me gusta...
Revisión: Apoteosis cazurra
Nuestro simpático Juan Pablo Cazolo ha publicado (por fin) el cuarto libro de su trilogía "Advenimiento Cazurro". Editado por la Sociedad Nacional del Trmapantojo y la Chiclana, de unas trescientas páginas, este libro concluye lo que comenzaron los otros.
Si bien se puede leer como un número aislado, lo recomendable sería tener un par de libros de "Advenimiento..." ya en el subconsciente. Con dos de los tres ya publicados tenemos bastante, que no es para tanto.
El señor Cazolo sigue con sus teorías alrededor de la involución humana y la próxima llegada del cazurrismo extremo. Si el primer libro trataba de la concentración, el segundo de la vocación y el tercero de la autonomía, éste versa sobre la velocidad. Todo lo que nos revela el episodio es enormemente esclarecedor acerca de la condición humana. En una sociedad que premia al no-lugar y a la velocidad de ejecución en lugar de la pausa y la calidad del trabajo y disfrute contemporáneos nos llevan a realizar muchos de los denominados actos cazurros a lo largo del día. Como siempre que firmamos, sobre todo en internet, condiciones de uso o contratos sin haberlos leído. O como cuando ponemos en funcionamiento un aparato sin leer las instrucciones.
Todos estos cazurrismos que denuncia Cazolo llevan al individuo a realizar varias veces una sola acción. A perder más tiempo del que se hubiera perdido de realizar las cosas de manera pausada.
Muy recomendable, pues, este ensayo en prosa. De fácil lectura y difícil disección, enganchará a todos.
Si bien se puede leer como un número aislado, lo recomendable sería tener un par de libros de "Advenimiento..." ya en el subconsciente. Con dos de los tres ya publicados tenemos bastante, que no es para tanto.
El señor Cazolo sigue con sus teorías alrededor de la involución humana y la próxima llegada del cazurrismo extremo. Si el primer libro trataba de la concentración, el segundo de la vocación y el tercero de la autonomía, éste versa sobre la velocidad. Todo lo que nos revela el episodio es enormemente esclarecedor acerca de la condición humana. En una sociedad que premia al no-lugar y a la velocidad de ejecución en lugar de la pausa y la calidad del trabajo y disfrute contemporáneos nos llevan a realizar muchos de los denominados actos cazurros a lo largo del día. Como siempre que firmamos, sobre todo en internet, condiciones de uso o contratos sin haberlos leído. O como cuando ponemos en funcionamiento un aparato sin leer las instrucciones.
Todos estos cazurrismos que denuncia Cazolo llevan al individuo a realizar varias veces una sola acción. A perder más tiempo del que se hubiera perdido de realizar las cosas de manera pausada.
Muy recomendable, pues, este ensayo en prosa. De fácil lectura y difícil disección, enganchará a todos.
Fundición
ESCENA 1
(Jerónimo funde piezas de bronce en el comedor. Su mujer está a punto de llegar. Antónimo bebe cerveza sentado en el sofá de su amigo, intentando que no le tape el partido que echan por la tele)
Antónimo: Podrías parar ya, coño.
Jerónimo: Llámame Jero, es más corto.
Antónimo: En dos minutos me acabo la cerveza.
Escena 2
(Aparece April, la mujer de Jerónimo)
April: Buenas tardes.
Antónimo: ¡April, cuánto tiempo!
Jerónimo: Llámame Jero, es más corto.
Escena 3
(Sólo está Jerónimo)
Jerónimo: ¡Por fin acabé el vaciado! Me voy a Guatemala.
(aplausos)
(Jerónimo funde piezas de bronce en el comedor. Su mujer está a punto de llegar. Antónimo bebe cerveza sentado en el sofá de su amigo, intentando que no le tape el partido que echan por la tele)
Antónimo: Podrías parar ya, coño.
Jerónimo: Llámame Jero, es más corto.
Antónimo: En dos minutos me acabo la cerveza.
Escena 2
(Aparece April, la mujer de Jerónimo)
April: Buenas tardes.
Antónimo: ¡April, cuánto tiempo!
Jerónimo: Llámame Jero, es más corto.
Escena 3
(Sólo está Jerónimo)
Jerónimo: ¡Por fin acabé el vaciado! Me voy a Guatemala.
(aplausos)
Dichoso mapa
El mapa mentía,
simepre lo ha hecho.
Y nosotros lo seguíamos
con ciega fe.
El mapa nos mintió.
Y nosotros, confiados,
merluzos, volvimos
a meter las narices
donde no nos llamaban.
Habíamos reunido
un gran equipo,
capaz de todo,
con ganas de agradar.
Pero le hicimos caso al mapa
El mapa nos estuvo engañando
durante varios años.
Y su editorial
no nos indemnizará.
No temo reprimendas.
Mi miedo es que se repita.
simepre lo ha hecho.
Y nosotros lo seguíamos
con ciega fe.
El mapa nos mintió.
Y nosotros, confiados,
merluzos, volvimos
a meter las narices
donde no nos llamaban.
Habíamos reunido
un gran equipo,
capaz de todo,
con ganas de agradar.
Pero le hicimos caso al mapa
El mapa nos estuvo engañando
durante varios años.
Y su editorial
no nos indemnizará.
No temo reprimendas.
Mi miedo es que se repita.
El sabor de la poesía
A veces, incluso echándole los mismos ingredientes,
la poesía tiene un sabor distinto a la de ayer.
A veces nos sale una poesía más agria,
en ocasiones más dulce.
No es extraño que, habiendo sólo escrito,
encontremos una poesía irónica, sarcástica.
¿Es, acaso la poesía un ente por encima del autor?
¿Hará siempre lo que le dé la gana?
¿Y si probamos con un puñado de desesperación?
¿Y si añadimos unas gotitas de alegría?
Aun así, es un misterio.
Lo dejo por hoy.
la poesía tiene un sabor distinto a la de ayer.
A veces nos sale una poesía más agria,
en ocasiones más dulce.
No es extraño que, habiendo sólo escrito,
encontremos una poesía irónica, sarcástica.
¿Es, acaso la poesía un ente por encima del autor?
¿Hará siempre lo que le dé la gana?
¿Y si probamos con un puñado de desesperación?
¿Y si añadimos unas gotitas de alegría?
Aun así, es un misterio.
Lo dejo por hoy.
Carne de cañón
¿Cuántas veces lloraron juntos, abrazados,
la pérdida total de las viejas toallas familiares?
¿Cuántas veces bebieron hasta caer redondos
penando por aquél grifo histórico?
¿Cuántas veces tiraron la comida
porque no era como la de su madre?
¿Cuántas veces se rasgaron las vestiduras
por no conservar la colección de bolsas de supermercado?
Y ahora...
¿De qué les ha servido?
Id haciendo camino, que os alcanzo.
Éste lugar me inspira.
la pérdida total de las viejas toallas familiares?
¿Cuántas veces bebieron hasta caer redondos
penando por aquél grifo histórico?
¿Cuántas veces tiraron la comida
porque no era como la de su madre?
¿Cuántas veces se rasgaron las vestiduras
por no conservar la colección de bolsas de supermercado?
Y ahora...
¿De qué les ha servido?
Id haciendo camino, que os alcanzo.
Éste lugar me inspira.
Momentos antes
Empiezan a notarse
los primeros rayos de sol del alba.
Mis párpados, agarrotados,
no pueden ocultarme la tragedia próxima.
La fe nos ha traido aquí,
organizado y armado.
Queremos, todos unidos,
volver a vivir como antes.
Los deseos yuxtapuestos
de una sociedad opulenta,
que lo tuvo todo,
que lo quiso todo,
que lo perdió todo.
Quedan pocos minutos
para el encuentro.
Al contraluz,
como en una postal,
hordas de zombis.
los primeros rayos de sol del alba.
Mis párpados, agarrotados,
no pueden ocultarme la tragedia próxima.
La fe nos ha traido aquí,
organizado y armado.
Queremos, todos unidos,
volver a vivir como antes.
Los deseos yuxtapuestos
de una sociedad opulenta,
que lo tuvo todo,
que lo quiso todo,
que lo perdió todo.
Quedan pocos minutos
para el encuentro.
Al contraluz,
como en una postal,
hordas de zombis.
La leche de las culebras
Mal que nos pesen las apariencias,
encima de un indebido respeto,
ya llevamos un tiempo oscilando
en medio del acantilado.
Mis auroras son geniales,
como mis quesos.
La trampa que generan los berridos
de los microcéfalos de mala muerte
no hace sino distorsionar
los siempre añorados delirios.
Y es en la sombra donde nos acurrucamos
a ver pasar la vida alrededor.
Donde nos sentimos protegidos
de las pandemias externas,
de los despertadores ajenos.
Donde recabamos la información de la vecina,
amarramos las calcetas,
prohibimos todo desglose.
¡Válgame, pues, la tinta que corre por mis arterias!
Aderéceme el reposo y la santidad.
Que nadie mueva un vaso
sin que todos estén servidos.
encima de un indebido respeto,
ya llevamos un tiempo oscilando
en medio del acantilado.
Mis auroras son geniales,
como mis quesos.
La trampa que generan los berridos
de los microcéfalos de mala muerte
no hace sino distorsionar
los siempre añorados delirios.
Y es en la sombra donde nos acurrucamos
a ver pasar la vida alrededor.
Donde nos sentimos protegidos
de las pandemias externas,
de los despertadores ajenos.
Donde recabamos la información de la vecina,
amarramos las calcetas,
prohibimos todo desglose.
¡Válgame, pues, la tinta que corre por mis arterias!
Aderéceme el reposo y la santidad.
Que nadie mueva un vaso
sin que todos estén servidos.
Entrevista conJuan Pablo Cazolo
entrevista realizada por Fernando Santa Pau, tomada de los ENCUENTROS INTERNACIONALES DE POETAS HAMBRIENTOS, organizados por la Sociedad Nacional de Trampantojo y la Chiclana)
FS: Buenas tardes, gracias por venir.
JC: Gracias a ud, buen hombre.
FS: Con el devenir de los tiempos, ud se va convirtiendo en una figura de gran proyección dentro del panorama poético internacional...
JC: Sí...
FS: Dado el mal momento que pasa la poesía en éstos momentos, es todo un logro que nuestro familiares nos lean, ya lleva ud publicados quince poemarios.
JC: Ya lo creo.
FS: El último de ellos, de título "dos besos y un soplamocos", que trata de dar una nueva visión de nuestra educación, de nuestra sociedad.
JC: Cierto.
FS: Me gustaría que ahondáramos en la figura del retrógrado integral, que tanto nombra en sus tesxtos. Como si tuviera miedo de una vuelta a los orígenes. Tal vez, descubriendo lo que podría definirse como una involución antropológica.
JC: Es eso.
FS: Con esa vasta elucubración, su poesía se ve cargada de metáforas, de triunfos de la imagen, que nos evocan ése mundo cruel del que quiere ud escapar a toda costa.
JC: Bien, bien.
FS: Y que consigue recrear en líneas con palabras. Es todo un acierto de la concreción, que subyace en el trabajo diario de ergonomía de la palabra, de pesca y caza de la idea, de trabajo narcisista de la tipología. Recomendable sin duda alguna.
JC: Claro, hombre.
FS: Por todo ello, maestro Cazolo, le estamos agradecidos de su presencia en estos encuentros. Es ud un ejemplo para todos los poetas perdidos, un faro en la distancia. Muchas gracias por venir.
JC: Ále.
FS: Buenas tardes, gracias por venir.
JC: Gracias a ud, buen hombre.
FS: Con el devenir de los tiempos, ud se va convirtiendo en una figura de gran proyección dentro del panorama poético internacional...
JC: Sí...
FS: Dado el mal momento que pasa la poesía en éstos momentos, es todo un logro que nuestro familiares nos lean, ya lleva ud publicados quince poemarios.
JC: Ya lo creo.
FS: El último de ellos, de título "dos besos y un soplamocos", que trata de dar una nueva visión de nuestra educación, de nuestra sociedad.
JC: Cierto.
FS: Me gustaría que ahondáramos en la figura del retrógrado integral, que tanto nombra en sus tesxtos. Como si tuviera miedo de una vuelta a los orígenes. Tal vez, descubriendo lo que podría definirse como una involución antropológica.
JC: Es eso.
FS: Con esa vasta elucubración, su poesía se ve cargada de metáforas, de triunfos de la imagen, que nos evocan ése mundo cruel del que quiere ud escapar a toda costa.
JC: Bien, bien.
FS: Y que consigue recrear en líneas con palabras. Es todo un acierto de la concreción, que subyace en el trabajo diario de ergonomía de la palabra, de pesca y caza de la idea, de trabajo narcisista de la tipología. Recomendable sin duda alguna.
JC: Claro, hombre.
FS: Por todo ello, maestro Cazolo, le estamos agradecidos de su presencia en estos encuentros. Es ud un ejemplo para todos los poetas perdidos, un faro en la distancia. Muchas gracias por venir.
JC: Ále.
Señor Salvador
¿Qué fue del señor Salvador? ¿Alguno de vosotros lo sabe?
Sí, aquél señor que venía al colegio, con su chándal azul, y nos enseñaba a jugar al fútbol. ¿Os acordáis ya? El de la Barba, que siempre llevaba un balón de futbito y un silbato. El señor que empezó a venir en las clases de gimnasia, que se llevaba a todos los chicos al campo de futbito, mientras que las chicas se quedaban con la seño en el otro campo. No se podía elegir. Si eras chico, futbito, si eras chica, al otro campo. Nunca supimos qué hacían las chicas a la hora de gimnasia. Supongo que ballet, o costura.
Siempre comenzaba las clases de gimnasia haciéndonos calentar. Y decía que nos evitaría lesiones. Nosotros no sabíamos lo que era una lesión por aquél entonces.
Cuando decía que íbamos a jugar un partido, le rodeábamos pidiendo que nos eligiera, y el hombre tenía que correr hacia atrás para que no lo arrolláramos. Los que señalaba jugaban el primer partido. Los otros esperaban en la banda a jugar un segundo partido que siempre se producía demasiado tarde, y se acababa la hora de gimnasia nada más empezar. Siempre éramos los mismos los del segundo partido.
Ahora de mayores, os pregunto: ¿Don Salvador cobraba o lo hacía por amor al arte? A veces, me acuerdo, venía otro padre y se quedaba en la banda, arengándonos. Si el balón salía cerca de él, lo controlaba demanera vistosa, como para demostrarnos algo. O para demostrarse algo a sí mismo.
Os hablo del señor Salvador quién, finalmente, decidió hacer una liga de futbito entre los distintos cursos. Que en mi clase formó un equipo muy bueno con los figuras y otro con el resto. Y nunca los intercambió. Sí, el señor que nos enseñó a mover el balón al primer toque, pero que no enseñó al equipo fuerte a perder, ni al equipo débil a ganar. Y si alguna vez, por un azar del destino, el equipo débil empataba o ganaba al otro, los buenos se inventaban reglas, o aludían a un presunto gol de última hora para mantenerse invictos. Era inaguantable la clase de plástica posterior al partido, con el equipo que había perdido por una vez en su vida deleitándose por la amañada victoria de ésa tarde. No se podía replicar, por que te jugabas un currito. No comprendíamos cómo se podía llamar señor Salvador, si nunca nos salvaba de nada. No sabíamos que Señor va siempre con el apellido, y él se reía y tocaba su silbato.
Jugaba con nosotros, y nos intentó inculcar conceptos como el juego de equipo, o la defensa, lo cual me parece una gran metodología para enseñar fútbol pero, sin quererlo, creó dos clases, dos castas. La de losfutboleros y la de los no futboleros. Había un nutrido grupo de gente, con otros talentos que no precisaban de dar patadas a un balón, que nunca fuet enido en cuenta. Ni por Salvador, ni por la profesora de educación física, ni por las chicas de clase, que tanto bordaban.
Si Don Salvador nos viera ahora. Muchos de los que no rascábamos bola por aquel entonces seguimos haciendo deporte. Muchos de los grandes futbolistas de la clase convirtieron sus vidas en un fin de semana continuo. Cómo me gustaría que Don Salvador volviera a dirigir un partido de aquellos entre los buenos y los maletas de la clase. Cómo me gustaría que nos volviéramos a medir. Aunque perdiéramos, hoy sería distinto.
Cómo me gustaría volver a jugar con aquellos abusones bastardos. Con el señor Salvador, con su silbato y su chándal azul, en el patio del colegio. Sin más preocupación que marcar en la portería contraria y evitar que marquen en la nuestra.
martes, 15 de septiembre de 2009
El ingenio de los demás
Extracto de la conferencia estos son mis pies, de JuanPablo Cazolo y Fernando Santa Pau en Covadonga, haraganizada por lasociedad nacional del trampantojo y la chiclana. Hemos suprimido las partes interesante para que compren el DVD.
(...)
Es un infierno, un calvario, el vértigo que nos supone esta sociedad.No tenemos tiempo ni de sacarnos las pelusas del ombligo. Y ahíestamos, dale que te pego, buscando la forma más rápida de publicar, dellevarnos el gato al agua. Y ahí radica el problema, amigos. La gloria no se escribe sola.
Pese a la gran facilidad que nos dan los actuales medios, la materialización de una idea no es fácil. El artista necesita tiempo para trabajar.
(...)
Necesitamos, pues, de un lugar en el tiempo y el espacio donde ordenarlos proyectos que se van a realizar, llevar a cabo los consiguientesdescartes, limpiezas, etc.
Todo esto en el apartado conceptual. En el apartado material, no digamos.
Cuando le comentas a tus compañeros de trabajo y amigos que necesitas una semana entera para pintar el cuadro que le debes a cuenta de su boda, te mira condescendiente. ¡Qué caro te sale asistir, querido!
(...)
¿Sabéis hasta qué punto es molesta la gente que te aporta sus ideas, olas de sus hijos, para tu creación artística libre? Podrías hacer esto,deberías hacer lo otro, ¿nunca has pensado (...)
¡QUE LO HAGAN ELLOS!
¿Vamos los artistas diciéndole a los médicos cómo deben operar?, ¿nosponemos las personas de la calle a darle ideas a los mecánicos?,¿sugerimos a los científicos el tema de su próxima investigación?
(...)
La gente debería escribir sus ideas en sus propias libretas, no en lamía. Bastante poco tiempo tiene el artista para la materialización desus proyectos como para meterse a trabajar con ideólogos espontáneos.
Con el neoliberalismo creativo que nos dan los medios de masas antes citados, todo el mundo tiene la posibilidad dellevar a cabo sus ideas con mayor o menor fortuna.
(...)
No queremos aburrirles más, proponemos una revuelta. Proponemos tomar las armas y salir a la calle a tomar lo que es nuestro. Queremos jugar en los parques, tirarnos por los toboganes, desplumar a los quiosqueros.
La conferencia terminó con una acción violenta de cientos de artistas y una subsiguiente carga policial, con gran cantidad de heridos y detenidos, incluída en el DVD.
(...)
Es un infierno, un calvario, el vértigo que nos supone esta sociedad.No tenemos tiempo ni de sacarnos las pelusas del ombligo. Y ahíestamos, dale que te pego, buscando la forma más rápida de publicar, dellevarnos el gato al agua. Y ahí radica el problema, amigos. La gloria no se escribe sola.
Pese a la gran facilidad que nos dan los actuales medios, la materialización de una idea no es fácil. El artista necesita tiempo para trabajar.
(...)
Necesitamos, pues, de un lugar en el tiempo y el espacio donde ordenarlos proyectos que se van a realizar, llevar a cabo los consiguientesdescartes, limpiezas, etc.
Todo esto en el apartado conceptual. En el apartado material, no digamos.
Cuando le comentas a tus compañeros de trabajo y amigos que necesitas una semana entera para pintar el cuadro que le debes a cuenta de su boda, te mira condescendiente. ¡Qué caro te sale asistir, querido!
(...)
¿Sabéis hasta qué punto es molesta la gente que te aporta sus ideas, olas de sus hijos, para tu creación artística libre? Podrías hacer esto,deberías hacer lo otro, ¿nunca has pensado (...)
¡QUE LO HAGAN ELLOS!
¿Vamos los artistas diciéndole a los médicos cómo deben operar?, ¿nosponemos las personas de la calle a darle ideas a los mecánicos?,¿sugerimos a los científicos el tema de su próxima investigación?
(...)
La gente debería escribir sus ideas en sus propias libretas, no en lamía. Bastante poco tiempo tiene el artista para la materialización desus proyectos como para meterse a trabajar con ideólogos espontáneos.
Con el neoliberalismo creativo que nos dan los medios de masas antes citados, todo el mundo tiene la posibilidad dellevar a cabo sus ideas con mayor o menor fortuna.
(...)
No queremos aburrirles más, proponemos una revuelta. Proponemos tomar las armas y salir a la calle a tomar lo que es nuestro. Queremos jugar en los parques, tirarnos por los toboganes, desplumar a los quiosqueros.
La conferencia terminó con una acción violenta de cientos de artistas y una subsiguiente carga policial, con gran cantidad de heridos y detenidos, incluída en el DVD.
TARDE MONUMENTAL
PROXIMO MIÉRCOLES
EN LA ASOCIACIÓN NACIONAL DEL TRAMPANTOJO Y LA CHICLANA
GRAN ENCUENTRO DE PENSADORES
JUAN PABLO CAZOLO, EL CALIFA,
JUNTO CON EL CELEBÉRRIMO FERNANDO SANTA PAU, EL FERCHI,
CON PELIGRO PARA SUS INTEGRIDADES,
SIN MÁS ARMA QUE SUS CEREBROS, LIDIARÁN
SEIS BRAVOS CONTERTULIOS DE LA MAJADERÍA BELLIDO.
RESERVE YA SU ENTRADA.
(NIÑOS GRATIS, DESCUENTOS A GRUPOS)
EN LA ASOCIACIÓN NACIONAL DEL TRAMPANTOJO Y LA CHICLANA
GRAN ENCUENTRO DE PENSADORES
JUAN PABLO CAZOLO, EL CALIFA,
JUNTO CON EL CELEBÉRRIMO FERNANDO SANTA PAU, EL FERCHI,
CON PELIGRO PARA SUS INTEGRIDADES,
SIN MÁS ARMA QUE SUS CEREBROS, LIDIARÁN
SEIS BRAVOS CONTERTULIOS DE LA MAJADERÍA BELLIDO.
RESERVE YA SU ENTRADA.
(NIÑOS GRATIS, DESCUENTOS A GRUPOS)
Puesta de sol NARANJA
Me asomo por la ventana y disfruto de los últimos tintes anaranjados de la puesta de sol.
Hace ya bastante tiempo que llevamos tranquilos.
Han pasado años desde las últimas desapariciones.
Ya hace mucho que no se vuelve el cielo gris verdoso y aparecen los platillos. Se cortaban la luz y las telecomunicaciones, y todos corríamos a escondernos debajo de nuestras camas.
Cuando éramos niños solía pasar muy a menudo. Ibas al colegio y dos o tres de tus compañeros ya no volvían nunca más. Era una situación de lo más normal.
Como de adolescentes, cuando empezamos a hacer las primeras excursiones motorizadas. En una ocasión, partimos dos coches y sólo llegó uno. Nunca supimos de nuestros amigos. Ni en los periódicos, ni el los hospitales. Simplemente, se volatilizaron.
Nunca sabíamos a cuál de nosotros se iban a llevar los platillos, como tampoco sabíamos qué hacían con los desaparecidos.
Desde hace unos años, la situación se ha estancado. Ya no desaparece gente.
No se si han elegido un país menos industrializado o que ya han concluido su estudio de campo y se han doctorado. El caso es que no se escuchan noticias de abducciones.
Y ahora, después de los años que hemos pasado aterrorizados, podemos asomarnos a la ventana a beber cerveza tranquilamente, haciendo planes para mañana.
Hace ya bastante tiempo que llevamos tranquilos.
Han pasado años desde las últimas desapariciones.
Ya hace mucho que no se vuelve el cielo gris verdoso y aparecen los platillos. Se cortaban la luz y las telecomunicaciones, y todos corríamos a escondernos debajo de nuestras camas.
Cuando éramos niños solía pasar muy a menudo. Ibas al colegio y dos o tres de tus compañeros ya no volvían nunca más. Era una situación de lo más normal.
Como de adolescentes, cuando empezamos a hacer las primeras excursiones motorizadas. En una ocasión, partimos dos coches y sólo llegó uno. Nunca supimos de nuestros amigos. Ni en los periódicos, ni el los hospitales. Simplemente, se volatilizaron.
Nunca sabíamos a cuál de nosotros se iban a llevar los platillos, como tampoco sabíamos qué hacían con los desaparecidos.
Desde hace unos años, la situación se ha estancado. Ya no desaparece gente.
No se si han elegido un país menos industrializado o que ya han concluido su estudio de campo y se han doctorado. El caso es que no se escuchan noticias de abducciones.
Y ahora, después de los años que hemos pasado aterrorizados, podemos asomarnos a la ventana a beber cerveza tranquilamente, haciendo planes para mañana.
El regreso
Ya hemos vuelto de sigma 12,
de la guerra interestelar
librada hace pocos días.
Somos altos y fuertes,
y la gente del barrio
no nos comprende.
Siguen viéndonos como bichos raros.
Todos callan cuando entramos en el bar.
Nos tienen envidia, nos tratan
como si les miráramos por encima del hombro.
Nos apartan por nuestra mayor cultura,
por nuestra belleza,
por la forma de hablar,
por mirar a los ojos
y decir la verdad sin miedo,
por escribir poesías en la terraza.
Pero es que yo estuve en Sigma 12,
vi los amaneceres verdes,
escuché el cantar de los láseres.
¿Cómo quieren que sea como ellos?
de la guerra interestelar
librada hace pocos días.
Somos altos y fuertes,
y la gente del barrio
no nos comprende.
Siguen viéndonos como bichos raros.
Todos callan cuando entramos en el bar.
Nos tienen envidia, nos tratan
como si les miráramos por encima del hombro.
Nos apartan por nuestra mayor cultura,
por nuestra belleza,
por la forma de hablar,
por mirar a los ojos
y decir la verdad sin miedo,
por escribir poesías en la terraza.
Pero es que yo estuve en Sigma 12,
vi los amaneceres verdes,
escuché el cantar de los láseres.
¿Cómo quieren que sea como ellos?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
