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miércoles, 31 de octubre de 2018

Rutina diaria



Soñamos con meter a los futbolistas en el horno
a ver si se cuecen las ideas de sus seguidores,
con aprender a delinquir de oído.
Soñamos con el viaje soñado,
con las colas para facturación de alegrías.
Despertarse por la mañana, e invertir.

Todas las mañanas, lanzamos al aire suspiros.
Todas las tardes, los recogemos del suelo.
Caídos, devaluados, pisoteados
por los caballos de las carrozas de nuestros amos.

Cuando cae la noche,
los políticos fingen normalidad, y tiemblan.
Algunos se orinan en sus sábanas.
Otros se quejan de escorbuto o gota,
sufriendo orgasmos pensando en el concepto de poder.

Vuelve la luz del día.
La luz que custodia la puerta del garage, parpadea.
Un coche va a salir.

jueves, 25 de octubre de 2018

retropoema oral

Este es un poema para declamar,
para, con voz alta y grave, casi afectada,
decirlo a los cuatro vientos.

Para que no se quede en el tintero
ni en la hoja, ni en la retina.
Recítalo con música:
No lo leas para tí, no. No lo susurres, no.

Este poema nació para la oralidad.
Es sonoro, duro, concreto.
Este poema tiene las cosas claras.
Su consistencia, su deseo de
convertirse en onda sonora
debe ser respetado.
No te lo quedes, no. No lo coartes, no.

Este es un poema oral,
que transciende de la simple lectura.
Désele, pues, al poema
su solución más lógica.
Libérese de las ataduras del papel
y compártase con los que puedan oírlo.
Emítase.
De viva voz.


viernes, 13 de abril de 2018

Contestando mails.

OK.
Esta tarde, cuando acabéis la reunión, me dices.
Si no hay cambios, todo seguirá igual.
Si los hay, tendremos que hacer variaciones.
Un saludo.

viernes, 16 de marzo de 2018

Barcelona

Creí que no lo iba a conseguir.

He conocido subidas y bajadas,
He fotografiado plazas y patos rubios.
He hablado con el de los algoritmos.
He dormido en los trenes.
Me sangran las manos de dibujar.
Los lápices ya no tienen ni tinta.
Voy a pedir un bocata para el tren,
le haré un boceto al camarero.
Tendrá que durarme cien kilómetros
y, luego, la manzana.
Vuelvo a Valencia a ver La Afrenta.
Mis ropas huelen a cerrado.
Mis callos rebosan vida.
Soy un madelman del arte,
un ser que se hace pasar por viajero con gorra.
Un ratón de librería y tienda especializada.
El Gótico estaba lleno de gente pálida,
gente insulsa y fotocopiada,
el metro estaba lleno de maletas,
las plazas bullían de lecheras.
Los museos cerraban demasiado pronto.
Los alumnos acabaron sonriendo
y tirándose por el suelo.
La batería no ha durado lo que dijo el fabricante.
Vuelvo a Valencia, a esperar.

Pero, al final, me he rehecho.

viernes, 23 de febrero de 2018

Aldaba morena, renuncio a arropar

Cuando pienso en mi último escalofrío,
llevo al atardecer al instalador.
Y rezo porque pueda salir del barrio
en esa carroza que se jacta de conducir.

Dicen que todos tenemos estilo,
queen manos de un buen
cada uno de nosotros
puede ser el descubrimiento de la temporada.

Mi mujer ha comprado un arma
que tiñe de negro nuestros futuros inciertos.
¡Ójala las soluciones llegaran por correo electrónico!
Aunque llevaran consigo publicidades repetitivas.

Si a esto le llaman meritocracia,
mejor abramos otra cerveza
y echémonos al campo a echar la siesta
en espera de oír la campana del almuerzo.

No he recibido todavía el guión,
por lo que voy a tener que improvisar hasta que llegues,
hasta que lleguen tus labios y las solapas de tus libros.
Hablaremos conduciendo de camino a casa.

Llegará el momento en el que moriremos todos en la orilla.
El último, que cuente los muertos.
Si me has entendido, llámame.
¡Mierda!
¡Las llaves!

viernes, 3 de noviembre de 2017

A las rémoras

Queridos políticos:
Son ustedes un lujo que no nos podemos seguir permitiendo.
Sus constantes y recurrentes payasadas ya no hacen gracia a nadie.
Ha llegado el momento de poner fin a esta situación.
Sin rencor, sin sangre, sin linchamientos,
por mucho que den el perfil,
yo les conmino:
Desfilen, vayan desfilando
y déjennos con nuestras cosas del día a día.
Métanse sus doctrinas y sus complejos por donde les quepan.
No escatimen a la hora de recoger sus pertenencias robadas,
de llevarse sus promesas vacías.
¡Vuelen!
Los vientos han cambiado para bien.
¡Vuelen, queridas amebas!
Desairen a sus familias, que para eso les mantienen.
Y dejen de llevarse porcentajes de nuestras vidas,
de nuestros dineros,
de nuestro tiempo.
Corran desnudos por las verdes hectáreas de sus terrenos.
Retocen, redunden, remitan, comulguen.
Pero no salgan,
no salgan de sus templetes de oro.
No vuelvan.
No nos pidan nada,
no se lleven a sus cuartos oscuros a nuestros adolescentes.
Tortúrense entre ustedes, no se crucen con nosotros.
Naden en sus piscinas de billetes,
sean felices a su manera,
con su vergüenza torera y su canesú.
Pero, insisto,
no salgan,
no vuelvan,
no nos llamen,
no nos pidan perdón,
no nos manipulen de nuevo,
no crean que les necesitamos para nada,
no contaminen nuestro planeta,
no insulten nuestra inteligencia.
Dejen ya de mamar de nuestras tetas.
¡No  vuelvan!
No vuelvan.

sábado, 7 de octubre de 2017

Vida

Cuenta atrás constante.
Las horas que faltan para salir del trabajo,
los minutos que seguirá girando la cinta de correr.
Lo que queda para las vacaciones.
Los días hasta el próximo partido televisado,
el tiempo que tardará el tranvía.
El ratito que resta hasta el despertador.
La vida del sinvivir.
Mierda...
¿Cuándo contaremos las risas,
los minutos de felicidad,
los brindis al sol,
el chocolate del loro,
los polvos?

martes, 22 de agosto de 2017

Duelo

A continuación os presentamos la última intervención de Oliver Oliver en los encuentros de verano de  la Federación Nacional del Trampantojo y la Chiclana. Un tema candente por las fechas y tratado de una manera astuta y brillante. 
Básicamente, el principio de hacer por los demás lo que quisiéramos que hicieran por nosotros.
Con este epílogo terminan las jornadas de agosto. Aquél que no haya podido acudir, no va a tener ningún resumen, puesto que este año no me ha dado la gana hacerlo. Os prometo que se disfruta mucho más si solo eres espectador que si estás en el equipo de organización, en el comité de bienvenida, y haciendo los resúmenes. Si alguien quiere mi puesto que no dude en contactar conmigo.


DUELO (Oliver Oliver)

Acompañar en el duelo a los nuestros
es misión obligada de todo ser humano.
En sus peores momentos, estar ahí.
Junto a ellos, junto a lo que quede de ellos.
Dándoles consuelo, dándoles cuartel
como amigo, como familiar, como amante,
cualquiera que sea nuestra relación, buena es.
A todos atender y dar sosiego.

Ofrecer el lado positivo del asunto
pero no dejar de comprenderlos.
Plañir con ellos si es preciso,
reír a carcajadas si la sitación requiere.

Acompañar en el duelo a los nuestros
en sus últimas horas de vacaciones.
En el lento triste languidecer de su agonía.
En la cruda vuelta a la realidad.
A la cotidiana y anodida vida diaria.
Al personaje que les ha puesto a interpretar.

Estar siempre allí.
Firme, amistoso, positivo.
Como querríamos que estuvieran por nosotros.
Tender una mano.
Que no estén solos.


jueves, 13 de octubre de 2016

13/10/2016

Ya parece Navidad:
anoche más pronto,
las lucecicas de las farolas están encendidas.
Veo gente en plumífero por la calle.
Caravanas de coches de gama alta atascados
como si fueran a cenar a casa ajena.
En los parques brotan litronas,
del puente caen cáscaras de pipas
que tratamos de cazar al vuelo, con la lengua.
Todos se abrazan por las calles, como si,
en lugar de odiarse, se perdonaran.


Ya parece Navidad:
los niños se abalanzan sobre los coches
esperando la llegada de la indemnización.
Los hipsters cuidan sus barbitas.
Dentro de nada,
no se podrá quedar uno inconsciente en la calle,
por el riesgo claro de congelarse.
Llamamos al vecino del quinto, el del alambique,
le daremos turrones de los duros.
Todos engordamos innecesariamente.
Los sueños, las promesas...
hay que inventarse nuevos retos para enero.




domingo, 9 de octubre de 2016

En el corredor de la muerte estamos ya

Desde que descubrí que la vida
trata de cazar esos gigantes
escondidos tras esos arbustos
que se mueven hacia el horizonte,
salgo siempre de casa
con el depósito de gasolina lleno
y la lanza de punta ígnea en la mano.

Nunca llegué a alcanzarlos.
Pero ví como se defendían
de aquellos más veloces y fuertes.
Para reírse de nosotros
desde sus tronos de madera.

Una a una,
todas las gotas de inspiración
y todas las sonrisas que tenemos,
se van quedando en la cuneta.
Donde darán cuenta los carroñeros.
Como ése. Como aquél.
Yo os señalo con el dedo.

Dime, tú que sabes ya de todo esto,
si cuando llegas a cierta edad
se cae la coleta por sí sola,
y el culo se vuelve blando
y la televisión se ríe cuando llegas a casa.

Dime, tú que tan elegante calzas,
qué día de tu vida bajaste la cabeza.
A cuánto se cotiza el kilo de sueños
en ese limbo del que provienes
y al que nos quieres llevar.

Dime, por fin, azote de excéntricos,
si compasión tendrías de alguno
de los que aún queremos cantar.
Si ves posible pedir una prórroga,
una excedencia de la mediocridad.

martes, 16 de agosto de 2016

Mejor que cola de león, cabeza de chorlito

No gané ningún premio, no penséis que me interesa,  pero muchos me pidieron consejos cuando estaban en la élite. Yo les expliqué como eludir la melancolía y la vanidad. Les invité a merendar.
Yo no estuve en primera línea, ni en las trincheras, pero si no llega a ser por mí, los de la vanguardia no hubieran tenido alimentos, ni balas, ni cuadros. No hubieran tenido risas ni amaneceres.
Yo no marqué el gol. Ni di el pase final, ni detuve a los atacantes, pero todos los partidos en los que jugué fueron emocionantes. En todos ellos ganamos. Preparé a mis compañeros para sus exámenes finales.
No salí en la foto final, no supe quedarme quieto. Pero ayudé a poner los trípodes, y leí en voz alta lo que nos decía el fotómetro. Hice café para todos.
No desactivé el reactor, no pude enfriarlo yo solo. Pero llamé al Ministerio de Desastres y les leí el manual por teléfono. Conduje toda la noche.
No me especialicé en nada, puesto que encontré tantas cosas bonitas que quise aprender de muchas de ellas. Hice fotos muy bonitas.
Pero tampoco me quedé en casa viendo la televisión. No participé en ningún escándalo, no llevé alhajas ni me cegaron las ansias ni los complejos, ni inseguridades que la sociedad nos impone. Leí muchos libros y cómics.
Debí haber trabajado mejor las lumbares. El resto lo escribiré a partir de ahora.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Al pan, pan. Y al cromo, cromo

¿No se oye el crepitar?
Hoy no han calentado la sartén,
luego no están fundiendo cromo.
Podemos salir a las terrazas
a reír, a charlar, a beber, a recordar.
¿Quién nos hubiera dicho entonces
cuando de niños, entre campos de alcachofas,
matábamos dragones?
Todo ese cromo evaporado
entrando en nuestras vias respiratorias
y protegiéndonos de alergias.
Creándonos exoesqueletos protectores
del miedo a despertar.
Huíamos de los deberes
comiendo nuestros bocadillos
más buenos que el pan.

martes, 17 de mayo de 2016

Apnea variable nº 5

Soñar con remolinos de tensión variable,
montañas rusas de emociones.
Correr hasta sudar la gota gorda
y pasarnos las manos por la frente
y por las caras de los tristes peatones.
Respira, respira, no se te olvide.
Se supone que nos estaban esperando
pero no han puesto la mesa en la rotonda.
Sensación, últimamente,
de no pertenecer a la especie,
de no necesitar a la manada.
Respira, respira, no se te olvide.
Breves contactos monetarios,
no más que alguna conversación tangencial
sin sentimientos, solo las brasas.
El horizonte se llena de cubos
nos duele el cuello del yugo.
Respira, respira, no se te olvide.
Alguno de los que mirábamos se deslumbra
y tiene que bajar la vista a la arena
donde los perros hoy ya han defecado.
Si ganamos, lloramos. Si perdemos, lloramos.
Respira, respira, no se te olvide.
La capa viscosa que nos recubría
comienza pronto a solidificarse
y nos la tenemos que arrancar.
Despertamos de golpe, sin aliento.
Veinte años de alquiler nos quieren cobrar.
Respira, respira, no se te olvide.
Al final de la hipotenusa de tu vida
encontrarás un parque yermo
donde poder alimentar a las palomas.

lunes, 16 de mayo de 2016

David contra Goliat v.2.0

Hoy es el día, después de cuarenta de asedio.
Hoy se enfrentarán nuestros paladines.
La publicidad estática ya ha sido colocada.
¡¡¡Pasen y vean, señoras y señores,
compren refrescos y tentempiés!!!
Tengo que anunciarles, queridos televidentes,
que David está de día de asuntos propios sin remuneración.
Es su lugar saldrá Peniel, que lleva chupando banquillo
desde que se estaba cuadrando el combate.
Tiene una educación exquisita,
hará lo que tenga que hacer de buenas maneras.
Cuando, por fin, terminen los anuncios,
aquí retransmitiremos, íntegra, la contienda.
Voy a apostar por los filisteos,
una vez más.

jueves, 28 de abril de 2016

Revolución -3.0

A veces,
el filtro del lavavajillas
acumula saña y desconcierto
que no se llegan a disolver
con las pastillas triple acción.
Cálculos de urea social
que actúan de embudo y red
de todas nuestras vergüenzas.
A veces,
alguna de esas despreciables minucias
escapa entre la maraña grasienta
y huye de sus captores
por el alcantarillado.
Yendo a parar con el resto de los huídos
a un gran estercolero húmedo.
A veces,
alguna de esas partículas
impacta en sus veteranas compañeras
ya acomodadas y sedimentadas
provocando el derrumbe
de parte de la montaña de mierda.
En ocasiones,
estos pequeños derrumbes
producen ruido por la fricción
que se llega a oír en la superficie
donde dormitan los seres racionales
mirando sus catálogos de rebajas,
deslumbrados por sus tubos catódicos.
¡Perdón! por sus micro leds.
A veces,
alguien en la cola del supermercado
comenta haber percibido
un leve rumor como de movimiento.
Con su carro lleno de precocinados
y pastillas triple acción para lavavajillas.


miércoles, 27 de abril de 2016

Zafarrancho poético III



Lunes

Los lunes no compre pescado,
es el peor día.
Son las piezas capturadas en sábado
o en viernes.

Los lunesno tenemos donuts frescos
¡ni pretzels!
La fábrica cierra sábado tarde y domingo.
Solo valen para sucar en leche y achicoria.

Si alguien come col en buen estado
es en vinagre, nunca fresca.
Los lunes son el peor día
para recibirproductos en casa.

Lo que sí tenemos los lunes
son ricos bombardeos,
frescos y crujientes
que les dejarán sin casa y sin familia.
Sin trabajo,
sin vecinos,
incluso sin vida o sin miembros
en un santiamén.

Calidad garantizada. Dos guerra mundiales nos amparan.
Bombardeos Smitch.
Del hangar a su casa.



Aquel bombardeo loco del 37

El nuestro, fue un bombardeo precioso.
Una expresión de arte intermedia
como una ópera, como un ballet de muerte,
sonido, luz, cuerpos en movimiento.
El nuestro, fue un bombardeo amortizado.
Las  ganancias superaron con mucho el coste inicial.
El nuestro, fue un bomardeo holístico.
Su resultado fue mucho mayor que la suma de las bombas.
Nadie nos pudo quitar nunca eso.
Ni los libros de historia,
ni las quejas de los bien-pensantes.
Por todo ello, debemos inferir que,
nuestro bombardeo,
fue un bombardeo:
sádico, dantesco, sekspiriano, griego,
preatómico, bombástico, gastrúlico,
hiperrealista, displático, histórico.
Y, sin duda alguna,
por encima de todo...
FRANCO.



¿Está el enemigo?
Que se ponga.
Si.
Espero.
Espero lo que haga falta.
Espero.
Espero al enemigo.
Enemigo
¿Enemigo?
¿Enemigooooooooo? (bis)

Quiero hablar con el enemigo.
¿Me pone al enemigo? (2bis)

El enemigo me pone.
¡El enemigo me pone!
Me pone la guerra
me pone la sangre
me pone la muerte
me ponen las bombas
Me ponen los aviones y el paso de la oca.
Me pone DESTRUIR (2bis)

¿Está el enemigo?
¿ESTÁ EL ENEMIGO?
A MÍ ME PONE.
A ver, si se pone conmigo.

martes, 26 de abril de 2016

A todos los tontos nos gustan los coches

Mi amor,
en el barrio hay un señor
que le quita a los limpiaparabrisas
las octavillas de publicidad,
y que se va siempre corriendo
cuando ve que le he descubierto.

Como bien sabes,
hay un anciano de la meseta
que se aposta en el callejón
con su silla de camping y su gorra
a proteger nuestros autos de las bicicletas.

Lo que no te conté
es que tenemos un banquero
que toma nota de los coches más viejos
para llamar a las casas de sus dueños
y ofrecerles sus mejores créditos.

También conoces de sobra
al abogado del pelo cano
que camina siempre por el barrio
con la mirada perdida
y su vaivén que engaña las baldosas.

Y luego estoy yo,
más contento que ni sé.
Que en todos los parabrisas sucios
escribo "te quiero"
para que puedas leerlo
cuando regreses a casa.

lunes, 25 de abril de 2016

sellfie-ragnarok

Existe una realidad paralela
allá donde el infinito consigue doblar las rectas.
Cruzando completamente el reino de los sueños
hay tierra otra vez. Una tierra de paradojas.
Allí hay otro yo.
Un yo que tiene la ambición que yo no anhelo.
Que tiene varios coches, que le gusta
que se comporta donde yo no me comporto,
que se caga en lo que yo respeto.
Es un yo alto y fuerte. Y joven, ya puestos.
Que no le importa sino lo suyo,
para quien tú, mi amor, eres otra posesión.
Por cierto, la tú de aquí es mucho mejor
y más interesante que la tú de allí.
El improbable día que me cruce con mi anti-yo
electrones y antielectrones formarán órbitas elípticas invisibles,
por lo que no gastaremos en efectos especiales.
Realidad y paradoja lucharán a muerte
por ostentar el título del verdadero yo.
Cada puñetazo en la cara del otro
desgajará el continuo espacio-tiempo.
Vivo preparado para ese día.
Temo la llegada de ese día,
la llegada del fin del mundo.