martes, 10 de noviembre de 2009

domingo, 1 de noviembre de 2009

a la caza de la medianoche

un violín desteñido
vibraba a lo lejos mientras
la hamburguesa agonizaba

goteando mostaza barata

salgamos a la calle
todos juntos alegres
a bebernos los bares
a enseñar nuestras laringes

vayamos a ver qué pasa
ponte la chaqueta
metámonos en conversaciones ajenas
rompamos esquemas

hoy derritiremos
un par de corazones
de entre voluntarias del público
mi teléfono se ha apagado

De safari por el centro.

Esta es la zona más peligrosa de todo el recorrido. Está terminantemente prohibido bajar del autobús.
Está plagada de seres de ultratumba, indigentes emocionales que mercachiflan durante toda su vida. No se dejen engañar por sus buenas pintas, son basura.
Miradlos, observad cómo negocian entre ellos. Mira cómo empatiza ése. Aquél está cerrando un trato.
Son muy agresivos. Si se nos parara el motor no saldremos vivos de aquí. Tomarían el autobús y nos venderían de todo. Desde un potabilizador de agua ya potable hasta un aparato para ponernos los tibiales en buena forma física.
Podéis echarles unas foticos, pero tened cuidado de no sacar las manos por fuera de las ventanillas. Si os enganchan, el seguro de responsabilidad civil del guía no os cubre. Os abandonaríamos a vuestra suerte. Luego no quiero llantos.
Más adelante vamos a ver sus cubiles y los lugares donde se alimentan y visten estos bajos seres despreciables.
Si alguno de los pasajeros no cree poder aguantar la impresión de semejantes visiones, por favor, que lo comunique ahora y nuestra bella enfermera le suministrará un potente sedante. Cuando acabemos de ver el centro de la ciudad, daremos una vuelta por los barrios más antropológicamente interesantes de la ciudad.
En la parada para comer, podrán comprar todo el merchandising que quieran acerca de esta pobre gente sin color. Será a medidía, sean pacientes.

jueves, 29 de octubre de 2009

Eso de estar enfermo...

Antes era un ser poderoso.
Podía competir en muy diversas disciplinas.
Podía doblegar un toro bravo sólo on el olor de mis pies.
Corría como un puerro, nadaba como un bisonte.
Volaba más que una tortuga.
Era fiero, prefería el disparate al homicidio.
y me reía del mundo con patatas.
No había ser humano que me ganara al chinchón.
Podía entrar y salir del museo cuando quisiera.
Era poderoso, aunque no hiciera nada.
Esta semana no valgo una mierda.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Del día que quedemos.

Ven cuando quieras, hombre.
Cuando tengas un hueco, me vale.
Beberemos como cosacos
y acabaremos rodando cuesta abajo,
mareados, perdiendo el sentido.
Cantaremos hasta que nos inviten a un chupito
para terminar la velada  abriéndonos paso a puñetazos
buscando la salida de emergencia,
como en los viejos tiempos.
Tú tienes la puerta abierta.
Yo, por mi parte,
voy entrenando...

sábado, 10 de octubre de 2009

El 11 de diciembre.

Nadie volvió a contar con ellos.
Desde que se hicieron públicos
aquellos informes morunos.
Decepcionada, la sociedad entera se volcó en su contra.
Decidida a hundirlos en la miseria.
Todos eran amigos nuestros por aquél entonces.
Todos pasaron a ser proscritos.
Ya no les llamábamos cuando íbamos al bar.
Ya no contábamos con ellos para el baloncesto.
Un día, no les esperé con la puerta del ascensor abierta.
Eran parias sin ecosistema.
No tuvieron suerte.
¡Qué se le va a hacer!