sábado, 18 de agosto de 2012

El currículo de sekspir

Ahí los tenéis,
pidiendo compulsas, certificados
y toda clase de mierdas en papel
sin mirar a los ojos a la persona que tienen delante.
Protegidos de la verdad
por su archivador y sus juegos de rol,
decidiendo.
¡Cómo os odio!
¡Cómo odio vuestras sucias obsesiones legales!
Vuestra capacidad de búsqueda de la letra pequeña,
del error que dará con
vuestro silencio administrativo
validado por vuestra tenue sensación de seguridad.
Burrócratas de medio pelo...
¿Quién puso ahí semejantes idiotas?
¡Aaaaaaah!
¡Oooooooh!
¡Cómo deseo ver vuestras absurdas caras
cuando vengáis a llamarme!
Y yo, desde lo alto de la pila de certificados
os lance bolas de mierda caliente
y cacahuetes.

martes, 31 de julio de 2012

Conduciendo al archiduque

Puesto que el archiduque no sabe conducir, porque siempre le llevaba el chófer de aquí para allá, nos ha pedido que le demos un par de clases prácticas.
No nos ha especificado qué razón le lleva a actividades tan poco aristocráticas, pero hemos cogido y nos hemos lanzado a la carretera en el coche de Pascual. El archiduque, de copiloto, pregunta obviedades. En los asientos de atrás,  el arquitecto y yo bebemos unas cervezas mientras me cuenta que siempre ha sentido que el archiduque y él vivían compitiendo, que la gente no les distingue y buscan desmarcarse el uno del otro lo máximo posible. Yo brindo con él todas las veces que quiere, pero le hago notar que el psicólogo es otro personaje, y que no nos confunda.
Como es un miércoles, nos metemos en un parking de centro comercial a enseñar a conducir al archiduque. Se muestra muy emocionado, y nos promete una invitación a comer en un sitio que él sabe.
Empiezan sin mí, puesto que tengo que ir al baño. Cuando vuelvo, todavía están ajustando los retrovisores. Finalmente, se arma de valor y comienza a desfilar a ritmo elefantoide.
El motor casi no aguanta sin calarse durante los primeros metros. Le gritamos que pise más fuerte. Un agente de seguridad se acerca a vernos y le da consejos. En la primera curva, las ruedas chirrían y el archiduque frena y sale corriendo del auto.

viernes, 29 de junio de 2012

Como en el día después

El aparato de las aspas marca los latidos,
así como cada gota de sudor que cae al suelo,
cada hora,
cada gruñido de la mecedora,
cada mosca
y cada posible acción o idea fabulosa,
prematuramente muerta de calor cenizo.
Hoy es un día tropical y radioactivo
que se pierde entre la larga lista de muchos otros
que no recordaríamos si no fuera
por ese cielo del fin del mundo.
Las ventanas permanecerán selladas
hasta que pase de largo la plaga.
La luz cobriza, opaca, tarde o temprano desaparecerá
dejando paso a una noche pegajosa,
sin estrellas,
sin vida ni glamour.
No saldremos a la calle, no vaya a ser que...

martes, 8 de mayo de 2012

La araña y el hormiguero



Ilustración perteneciente al libro "12 fábulas contra el nuevo orden mundial" de Carlos Álvarez.

El suplente del suplente

Desde el fondo del banquillo
se ven mucho mejor los fallos del entrenador.
Hoy no cobraré las primas.
Ni mañana.
Ni pasado.
Pese haberme roto las telarañas
cada vez que me habéis necesitado.
Pese a haber jugado en la posición que se me ha dicho.
Haciendo el trabajo sucio, y el limpio, y el regular.
Marqué gratis los mejores goles de este club.
Los aficionados compraban camisetas sin número.
Sin nombre.
Hasta que se me substituyó por un ignorante,
un granuja de medio pelo.
Hoy, ni me quitaré en chándal.
Desde el fondo del banquillo
veo al equipo descender,
a los aficionados arengarnos.
Desde el fondo del banquillo,
como pipas.
Y llamo a mi representante.