¡No tiene nada que ver,
el color ni la estatura
con las cosas del querer!
lunes, 16 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
El adiós a un buen amigo
Hoy, a las 17:21, me he despedido de mi gripe. Lo hemos pasado bien juntos, pero la cosa tenía que acabarse. Ha sido mirando la hora, mientras me lavaba los dientes. Le he dicho que se marche, y lo ha hecho, enfadada, prometiendo que le echaré de menos, jurando cosas feas sobre mi familia y allegados.
He puesto la ropa con la que iba vestido en una bolsa, puesto que ya olía a mendigo. Me he dado una ducha caliente, como volviendo a la placenta de la surgí, larga y sin prisas. Y, por último, he subido a la azotea con la bolsa de ropa y sábanas infectadas para quemarlas en un bidón que tenemos allí arriba.
Para mi pesar, me ha visto la mujer de Pascual, y me ha empezado a decir que hacer cosas en la azotea es peligroso, con este viento. Yo le he hecho caso omiso.
Cuando estaba prendiendo las primeras yescas, ha aparecido el propio Pascual con el archiduque y una caja de cervezas, para celebrar mi soledad.
Hemos hecho la fogata, nos hemos bebido las cervezas, nos hemos reído recordando tonterías del arquitecto y del psicólogo. También hemos llorado por lo que nunca conseguimos, y nos hemos abrazado. Y nos hemos dado golpes en los pechos, exaltando nuestra amistad, y nos hemos dado golpes, peleándonos por cosas que ya no recordamos pero que nos hacían mucho daño. Y nos hemos quedado dormidos al relente...
He puesto la ropa con la que iba vestido en una bolsa, puesto que ya olía a mendigo. Me he dado una ducha caliente, como volviendo a la placenta de la surgí, larga y sin prisas. Y, por último, he subido a la azotea con la bolsa de ropa y sábanas infectadas para quemarlas en un bidón que tenemos allí arriba.
Para mi pesar, me ha visto la mujer de Pascual, y me ha empezado a decir que hacer cosas en la azotea es peligroso, con este viento. Yo le he hecho caso omiso.
Cuando estaba prendiendo las primeras yescas, ha aparecido el propio Pascual con el archiduque y una caja de cervezas, para celebrar mi soledad.
Hemos hecho la fogata, nos hemos bebido las cervezas, nos hemos reído recordando tonterías del arquitecto y del psicólogo. También hemos llorado por lo que nunca conseguimos, y nos hemos abrazado. Y nos hemos dado golpes en los pechos, exaltando nuestra amistad, y nos hemos dado golpes, peleándonos por cosas que ya no recordamos pero que nos hacían mucho daño. Y nos hemos quedado dormidos al relente...
jueves, 29 de diciembre de 2011
Imperio y refutación en tres párrafos.
A continuación, os voy a explicar cómo me hice ayer con la regencia de un terruño, de una manera homologada, desde la fecha de autos hasta que llegue la nave nodriza. En sólo tres párrafos. O cuatro...
Sentado me hallaba enfrascado en mis notitas y bocetos, intentando tener la fiesta en paz, cuando me sorprendió un memorándum surrealista, digno de otras épocas. Puesto que nadie se opuso ni replicó nada, nuestros bolsillos se vaciaban a buen ritmo. No tuve otro remedio que juntar a las masas para que nos alzáramos contra la opresión. Un palito salado no puede nada, pero todos juntos hacen un aperitivo.
Unos se movían muy deprisa, otros muy despacio. Lo más difícil fue ponerlos en sincronía. Incluso tuve que levantarme un par de veces de la silla donde estaba.
Yo, a estas alturas ya estaba contento, porque sabía que todos los omóplatos tenían ya su televisión instalada. Así no se producían ideas revolucionarias, ni miradas sicalíticas. Por ello, me comí las roscas.
Y ete aquí que no tuve más que aguardar a que los acontecimientos se sucedieran de manera autónoma. La cabra tiró hacia el monte y, dado que los asaltantes se habían quedado sin líder, me pidieron amablemente que fuera yo quien me subiera a la escalera, a arengar a las masas.
Sentado me hallaba enfrascado en mis notitas y bocetos, intentando tener la fiesta en paz, cuando me sorprendió un memorándum surrealista, digno de otras épocas. Puesto que nadie se opuso ni replicó nada, nuestros bolsillos se vaciaban a buen ritmo. No tuve otro remedio que juntar a las masas para que nos alzáramos contra la opresión. Un palito salado no puede nada, pero todos juntos hacen un aperitivo.
Unos se movían muy deprisa, otros muy despacio. Lo más difícil fue ponerlos en sincronía. Incluso tuve que levantarme un par de veces de la silla donde estaba.
Yo, a estas alturas ya estaba contento, porque sabía que todos los omóplatos tenían ya su televisión instalada. Así no se producían ideas revolucionarias, ni miradas sicalíticas. Por ello, me comí las roscas.
Y ete aquí que no tuve más que aguardar a que los acontecimientos se sucedieran de manera autónoma. La cabra tiró hacia el monte y, dado que los asaltantes se habían quedado sin líder, me pidieron amablemente que fuera yo quien me subiera a la escalera, a arengar a las masas.
sábado, 19 de noviembre de 2011
Lo dieron en las noticias
Nuestra obsolescencia,
nuestros madrugones,
nuestros metatarsos
rotos en la faz de
tantos y tantos
jugueteros irresponsables.
Íbamos de papeleos
por todas las instituciones.
Mucho sudamos,
mucho reímos,
pero siempre habíamos sido
el ojito derecho de nuestros contertulios.
Hasta que se nos acabó el crédito.
Eramos jóvenes
hata que parió la abuela.
nuestros madrugones,
nuestros metatarsos
rotos en la faz de
tantos y tantos
jugueteros irresponsables.
Íbamos de papeleos
por todas las instituciones.
Mucho sudamos,
mucho reímos,
pero siempre habíamos sido
el ojito derecho de nuestros contertulios.
Hasta que se nos acabó el crédito.
Eramos jóvenes
hata que parió la abuela.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
En recuerdo de D. Raúl Gómez Bicharra.
Ha vuelto a morir:
D. Raúl Gómez Bicharra, formidable estudioso de la sociedad, fantástico ensayista, estupendo sobreprotector y mejor persona.
Capilla ardiente instalada en la sede de Badajoz de nuestra Federación Nacional del Trampantojo y la Chiclana. Juntos, mañana lo despediremos en cena de sobaquillo.
Que descanse en paz de una vez por todas.
viernes, 21 de octubre de 2011
La precipitación salomónica.
Era pronto para pedir salir,
era pronto para levantar la mano.
Debíamos ser precavidos,
no molestar más de lo necesario.
Dejábamos atrás el pasado,
al que ellos se aferraban con fuerza,
intentando construir algo,
lo que fuera.
Pero era pronto para ellos,
pronto para cambiar sus esquemas mentales,
para intervenir.
Era pronto, leches,
llegamos antes de tiempo.
No pudimos hacer nada.
Era pronto,
era pronto,
era pronto.
era pronto para levantar la mano.
Debíamos ser precavidos,
no molestar más de lo necesario.
Dejábamos atrás el pasado,
al que ellos se aferraban con fuerza,
intentando construir algo,
lo que fuera.
Pero era pronto para ellos,
pronto para cambiar sus esquemas mentales,
para intervenir.
Era pronto, leches,
llegamos antes de tiempo.
No pudimos hacer nada.
Era pronto,
era pronto,
era pronto.
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